Indispensable la participación de los padres en la escuela




 






Involucrarnos como padres en la educación de nuestros hijos es necesario, no sólo por su formación académica, sino también por su desarrollo psicológico y emocional, ya que los hace sentir seguros y protegidos, elevando así su autoestima.

Cuando los padres tienen una relación directa con las actividades académicas, culturales o deportivas de sus hijos, como alumnos mejoran sus calificaciones y su comportamiento, en tanto que su actitud hacia la escuela es más positiva.

Interesarse en las actividades escolares permite a los padres estar pendientes de lo que sucede en el interior de la escuela y específicamente en el aula.

Hay varias formas en las que podemos participar, por ejemplo:

Asistir a las reuniones que se realizan a principio de año para conocer a los maestros, sus planes de trabajo, aclara dudas o exponer situaciones específicas del niño. Acudir a las firmas de boletas en las que podemos conocer no sólo a los amigos de nuestros hijos, sino a sus padres. Las juntas de padres de familia son una buena oportunidad para exponer alguna inquietud relacionada con el aprovechamiento de los niños o alguna cuestión para mejorar el salón de clases o la escuela. También están los festivales, las ceremonias y los eventos deportivos, donde los niños participan en alguna actividad y es muy gratificante para ellos que sus padres los apoyen o les aplaudan. Existen las clases públicas, que nos muestran las capacidades de aprendizaje y desenvolvimiento de los alumnos.



La escuela es un “segundo hogar” para nuestros hijos por el tiempo que pasan en ella, lo que aprenden y la convivencia con sus compañeros; por lo tanto, si queremos que su experiencia académica y su desarrollo social sean positivos, debemos involucrarnos, cooperar en las actividades escolares y mantener una relación permanente y sólida entre casa y escuela.

Sin embargo, debemos ser muy prudentes con nuestra presencia en la escuela, ya que la exageración de visitas puede ocasionar problemas en la conducta y personalidad de los niños y adolescentes.

Cuando requiramos hablar de un tema específico con el profesor, es conveniente programar una cita para no interrumpir la clase o distraer la atención de los alumnos y procurar que, si no es estrictamente necesario, nuestros hijos no estén presentes en la conversación, así evitaremos que se sientan evidenciados o avergonzados.

Estemos al pendiente de nuestros hijos, de sus actividades escolares y extraescolares, de sus amigos y su comportamiento, pero dejemos que se desenvuelvan libremente en la escuela, porque así adquirirán madurez y confianza.





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FRASES

  • En 1959 y 1960 el gobierno de la República impulsó una serie de acciones que favorecieron el trabajo docente y la seguridad social de maestros y trabajadores de la educación
  • Con el gobierno de Adolfo López Mateos se inició una tendencia al alza en la inversión educativa, que en ese sexenio aumento de 0.97 a 1.52 por ciento en 1964
  • La actividad en el exterior también fue intensa en este ciclo estatutario, como se advierte en diversos actos en los que estuvo presente el SNTE. Tal es el caso de la Reunión Internacional de educadores, celebrada en Río de Janeiro, Brasil, del 26 de junio al 2 de julio de 1963.